El liderazgo femenino necesita aliados

La equidad de género en el liderazgo es más que una meta ética: es una estrategia empresarial que impulsa el éxito y la innovación. Sin embargo, para que esta diversidad sea efectiva, es esencial que los líderes masculinos no solo reconozcan su importancia, sino que también se conviertan en aliados activos en la promoción de mujeres hacia dichas posiciones.
En Chile, las mujeres representamos el 39,6% del total de personas trabajadoras según el IV Reporte de los Indicadores de Género de las Empresas de Chile 2025. Sin embargo, esta presencia disminuye a medida que aumenta el nivel de responsabilidad: solo el 25,6% ocupamos cargos de gerencia de primera línea y apenas el 22,1% forma parte de los directorios. A pesar de estos desafíos, se observa un avance positivo: según el informe «Mujeres en los Negocios 2024» de Grant Thornton, el porcentaje de altos cargos directivos ocupados por mujeres aumentó de 32,4% en 2023 a 33,5% en 2024, reflejando un incremento de 1,1 puntos porcentuales.
Ahora bien, para que este crecimiento sea sostenible y acelerado, el respaldo de los líderes masculinos es crucial. En mi propia trayectoria, he sido testigo de cómo este apoyo ha sido clave para avanzar en espacios de decisión. La equidad de género no se trata solo de abrirnos oportunidades a las mujeres, sino de valorar el talento sin sesgos, promoviendo a las personas por sus capacidades y méritos. Fomentar una cultura organizacional inclusiva, implementar políticas de igualdad salarial y promover activamente a mujeres talentosas son acciones que los hombres pueden y deben realizar. Un artículo de Great Place to Work (2024) enfatiza que la equidad de género y el apoyo de los hombres hacia las mujeres líderes son fundamentales para construir un futuro más próspero y exitoso para todos.
Además, contribuye a desmantelar estereotipos de género y a crear mejores entornos laborales. Al asumir un rol proactivo, los líderes masculinos también enriquecen la cultura organizacional, fomentando equipos más diversos y resilientes, y construyen organizaciones más equitativas, innovadoras y exitosas.
Todas las personas tenemos la responsabilidad de promover espacios donde el talento y el liderazgo no estén determinados por el género, sino por las habilidades y el compromiso. Como alguien que ha experimentado el impacto positivo de un liderazgo que valora las capacidades más allá de cualquier etiqueta, estoy convencida de que solo trabajando en conjunto lograremos una inclusión real.
Vivian Budinich
Gerente de Marketing Corporativo y Sostenibilidad
Empresas Iansa